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Danza terapéutica
y
movimiento consciente

Vivimos en una sociedad profundamente mental. Analizamos, planificamos, medimos y buscamos entenderlo todo desde la cabeza. Sin embargo, nuestro sistema nervioso y nuestra biología no funcionan solo con lógica.

Muchas veces sabemos perfectamente qué nos pasa o por qué nos sentimos estresadas, pero el cuerpo sigue apretado, agotado o en alerta constante. Esto ocurre porque la mente entiende el mensaje, pero...

 la emoción y la vivencia se sostienen en el cuerpo.

Bajar de la mente al cuerpo:
la mente sabe, pero el cuerpo siente.

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Un espacio libre de juicios ni exigencias

La danza terapéutica y el movimiento consciente no son una clase de baile convencional. No hay coreografías que aprender, no hay posturas perfectas que ejecutar ni nadie a quien impresionar.

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Es una invitación a parar la exigencia mental y dar espacio a la sabiduría de tu propia biología. Utiliza el movimiento libre y la música como herramientas de autorregulación, expresión y reconexión profunda para que el cuerpo se mueva según lo que necesita en el momento presente: liberar tensión acumulada, drenar estados de estrés o simplemente habitar el cuerpo desde la calma.

Te ayuda a salir del bucle de pensamientos para anclarte en el único lugar donde ocurre la vida: el aquí y el ahora.

Sincronización y presencia:

El estrés, la culpa y la hipervigilancia no se disuelven solo pensando positivo; se liberan cuando el sistema nervioso experimenta seguridad a través del cuerpo.

Liberación de carga somática:

¿Por qué es fundamental

integrar el cuerpo?

Reconocer tu cuerpo y todo lo que hace por ti, te hace entender que no es un objeto que hay que corregir o controlar. Así volverá a ser tu hogar seguro.

Reconciliación con tu cuerpo:

Aprendes a identificar las señales verdaderas de tu cuerpo: tensión, cansancio, necesidad de descanso, de expansión... sin interpretarlas como un fallo.

Escucha y seguridad interna:

¿Cómo trabajamos en las sesiones?

Creamos un entorno seguro, íntimo y profundamente respetuoso. Actualmente, el acompañamiento se realiza en formato de sesiones individuales online, lo que te permite sostener esta práctica desde la intimidad y la comodidad de tu propio espacio.

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  1. Enraizamiento y presencia: Comenzamos con dinámicas sencillas de toma de tierra y respiración para pausar la aceleración mental y llegar al cuerpo.
     

  2. Exploración y movimiento libre: A través de propuestas guiadas por la música, tu cuerpo encuentra su propia forma de expresarse, liberar tensión, estirarse o descargar estrés acumulado.
     

  3. Integración y calma: Cerramos con un espacio de quietud y palabra para acoger lo sentido, procesar la experiencia y regresar a tu día a día con una sensación renovada de paz.

     

 

Próximamente abriremos también espacios de encuentro y talleres grupales para compartir y sostener esta práctica en tribu.

"No se trata de bailar bien ni de seguir pasos. Se trata de permitir que tu cuerpo te hable, se exprese y recupere el espacio que la mente le ha quitado."

Si sientes que pasas el día "en la cabeza", si notas sobrecarga emocional o tensión física sin causa clara, o si simplemente quieres regalarte un espacio individual para volver a habitar tu cuerpo desde la calma, estaré encantada de acompañarte.

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  • Modalidad: Sesiones individuales online (vía videollamada)
     

  • ¿Qué necesitas? Un espacio tranquilo en casa donde puedas moverte con libertad, ropa cómoda y conexión a internet.

¿Sientes que este espacio es para ti?

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